Kohei Saito y el comunismo decrecentista
En un 2026 donde el crecimiento económico parece ser lo más importante, incluso a costa de guerras, golpes de estado o invasiones militares, donde una potencia del norte bombardea el sur y decide hacerse cargo de su industria petrolera, un japonés está pensando en las últimas ideas de Marx. En como lograr un sistema que pueda detener el crecimiento económico ilimitado que devastará el planeta. En medio de la coyuntura mundial el pensamiento de Kohei Saito parece completamente alienígena. El capital en la era del Antropoceno es un libro de alternativas al capitalismo.
Saito parte del hecho de que estamos en una época donde la actividad humana está dejando huella en el planeta. La temperatura promedio ha subido 1º y se teme que, si no se frenan las emisiones de Co2, en 2030 se habrá superado el límite de 1,5º, conocido como punto de no retorno. Pasado este punto se predice que habrá deshielo y morirán corales que afectarán irreversiblemente a los ecosistemas terrestres y marinos. ¿Hay solución?
Comprar bolsas ecológicas, comprar autos eléctricos, comprar botellas reciclables, comprar, comprar, comprar. Es la opción que se nos ofrece para "salvar el planeta". Se privilegia el consumo y la economía sobre el impacto ecológico real. Es mirando al sur global que podemos ver como el captialismo transfiere sus contradicciones a otros lugares y las invisibiliza.1 En el norte todo parece estar bien si reciclamos, mientras los ecosistemas del sur son rápidamente devastados por la minería, agrotóxicos, desforestación y montañas de plásticos y chatarra. El sur ya se está agotando por el saqueo y la transferencia de los costos de vida del norte y no hay otros mundos que colonizar. Cuando el sur colapse colapsará también el planeta.
Saito acusa a los gobernantes del norte de no hacer caso a la ciencia para poder mantener un status quo que les permita a todos seguir viviendo como han vivido hasta ahora. Los acusa de tener un presente próspero a cambio de sacrificar el futuro de todos.
¿Qué solución propone?
El decrecimiento. Para lograr un medioambiente donde toda la humanidad pueda vivir debemos abandonar, antes que nada, al capitalismo. Un sistema disfuncional que se basa en la externalización, la desigualdad y la transferencia. Un sistema adicto al crecimiento constante pero, contradictorio con un mundo globalmente justo. El capitalismo explota tanto al hombre como a la naturaleza.2 Ha condenado a la pobreza a la mayoría del mundo, para la riqueza de unos pocos y, a costa de devastar el planeta. La abundancia es entonces el enemigo natural del capitalismo, que depende de crear todo el tiempo nuevas necesidades y de una escasez artificial.
Saito asume que será un desafío porque no sabemos vivir sin dinero y mercancías. Propone tomar como bienes comunes y compartidos el agua, la electricidad, la vivienda, la sanidad y la educación y lograr la superación del capitalismo mediante la ampliación progresiva de los límites de lo común. Luego, corrigiendo la desigualdad entre el 1% y el 99% restante se eliminará la escasez artificial, eso impactará también en el mundo del trabajo y se eliminarán muchos trabajos inútiles, emprendimientos comerciales que sólo llevan el objetivo de ganar dinero. Este cambio en la producción llevará a un comunismo decrecentista que respete los ciclos de la naturaleza y con una economía de valor de uso.
Ya no será necesario liberar estrés mediante compras compulsivas o tratar de ahogarlo en bebidas alcohólicas. Cuando se disponga de tiempo para cocinar y hacer ejercicio, nuestra salud mejorará de manera significativa.3
Agregando algo al pensamiento de Saito: el software libre, la tecnología libre, la robótica y la IA pueden ser la llave a una sociedad postrabajo donde ya no sea necesario que todos tengan que subir a un auto para ir a la oficina o a la fábrica. No hace falta volver a la edad de piedra para cuidar la naturaleza. Puede optimizarse el sistema para que el comunismo decrecentista de Saito sea también tecnológico, abundante y justo.
1. Saito Kohei - El capital en la era del Antropoceno, pág. 21
2. Ibíd. pág 132
3. Ibíd Pág 225


